Cuenca, Ecuador, es mundialmente reconocida por su Centro Histórico, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Al caminar por sus calles, el visitante percibe una atmósfera única: una traza urbana colonial típicamente española, pero coronada por fachadas, balcones y detalles que evocan los bulevares de París.
Para los huéspedes y nómadas digitales del Grupo Hotelero NASS, entender esta fascinante dualidad es clave para descifrar la identidad de la ciudad. ¿Es Cuenca una ciudad puramente española? ¿Por qué abundan los edificios de corte francés? Analizamos la evolución arquitectónica de la «Atenas del Ecuador».
El origen: la cuadrícula y el legado colonial español
La base estructural de Cuenca es inequívocamente española. Fundada en 1557 por Gil Ramírez Dávalos bajo el mandato del Virrey Andrés Hurtado de Mendoza, la ciudad se diseñó siguiendo las Leyes de Indias.
- El trazado en damero — una cuadrícula perfecta en forma de tablero de ajedrez, con un núcleo central (el Parque Calderón) donde se asentaban los poderes político y religioso.
- La arquitectura colonial temprana — muros gruesos de adobe o bahareque, grandes patios interiores centrales (patios y traspatios), zaguanes de ingreso y tejados de arcilla cocida. La cal blanca en las fachadas y los balcones sencillos de madera dominaron el paisaje durante los primeros siglos.
Ejemplos puros de esta época son la Catedral Vieja (El Sagrario) y el Monasterio de las Conceptas.
La revolución estética: ¿por qué hay edificios de corte francés?
Hacia finales del siglo XIX y principios del XX, Cuenca experimentó una drástica transformación visual. Las fachadas coloniales austeras y pesadas comenzaron a ser revestidas o reemplazadas por un estilo afrancesado, neoclásico y ecléctico. Este fenómeno se debió a tres factores económicos y culturales determinantes.
1. El auge de la cascarilla y el sombrero de paja toquilla
Durante esta época, las élites cuencanas acumularon grandes fortunas gracias a la exportación de la corteza de cascarilla (quinina) y, sobre todo, de los sombreros de paja toquilla — erróneamente llamados Panama Hats en el mundo. Los principales mercados de destino eran Europa y Estados Unidos.
2. La Misión Geodésica Francesa y el viaje de las élites
París era considerada la capital cultural del mundo. Los comerciantes acaudalados de Cuenca viajaban frecuentemente a Francia y enviaban a sus hijos a estudiar allí. Al regresar, traían consigo catálogos de arquitectura, planos, mobiliario, piezas de metalistería y una obsesión por replicar el refinamiento europeo como símbolo de estatus y modernidad.
3. El influjo de arquitectos europeos
Figuras como el hermano redentorista alemán Juan Bautista Stiehle (diseñador de la Catedral Nueva) y, posteriormente, el arquitecto francés Auguste Ridrujo, introdujeron técnicas y conceptos estéticos del neoclásico, el neogótico y el eclecticismo francés.
Características del estilo afrancesado en Cuenca
Esta fusión dio origen a lo que muchos historiadores llaman el estilo republicano cuencano, caracterizado por:
- Fachadas ornamentadas — uso de molduras de yeso, frontones, pilastras y detalles florales inspirados en el Beaux-Arts parisino.
- Cielos rasos de latón importado — los techos interiores de madera fueron cubiertos con placas de latón troquelado y policromado importadas directamente de Francia y Bélgica.
- Balcones de hierro forjado — reemplazo de la madera colonial por elaborados pasamanos y ménsulas de hierro fundido.
- Mármol y azulejos — introducción de materiales nobles importados para revestir los pisos y las icónicas cúpulas de la Catedral Nueva.
Lo más curioso: fachadas francesas sobre almas coloniales
El secreto mejor guardado de la arquitectura de Cuenca es que muchos edificios de corte francés son, en realidad, casas coloniales disfrazadas.
Para ahorrar costos de construcción y mantener la distribución espacial original, las élites republicanas no demolieron las estructuras preexistentes. En su lugar, «rebanaron» los antiguos portales coloniales y les añadieron una nueva piel de estilo francés. Al ingresar a estas propiedades, se descubre el contraste: una fachada neoclásica parisina hacia la calle, pero un patio central colonial con columnas de madera en el interior.
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- NASS del Sur (Benigno Malo 10-70) — se asienta en una casa patrimonial minuciosamente remodelada en 2026, donde el diseño de interiores respeta los detalles de la Cuenca republicana.
Para seguir descifrando Cuenca, continúa con nuestra guía local.

